Un hito en la historia y un nuevo estándar en salud en el Perú

La Clínica Delgado constituye un hito en la historia de la salud de nuestro país, porque contamos con procesos orientados a la seguridad del paciente y la calidad en el trato humano, lo que nos convierte en el nuevo estándar en salud en el Perú.

Nuestra clínica constituye la iniciativa privada más importante del Perú en el rubro de clínicas generales. Ha sido diseñada con la participación de compañías de gran reconocimiento internacional, como Gresham Smith & Partners, ECRI, JG Ingenieros, San José Constructora, entre otras, para garantizar la incorporación de las mejores prácticas mundiales en atención médica.

Somos una clínica general que cuenta con las siguientes características:

La Clínica Delgado forma parte de Auna, la red peruana de salud que ofrece lo mejor en servicios médicos. Auna brinda soluciones integrales para personas y empresas, abarcando servicios generales, atenciones médicas especializadas, chequeos de salud ocupacional y exámenes preventivos en todas las especialidades. Asimismo, contamos con programas y atención oncológica con el respaldo de Oncosalud, institución con más de 25 años de experiencia.

Clínica Delgado Historia

Historia

El día 27 de diciembre de 1928 se inauguró la Clínica Delgado, propiedad del prestigioso cirujano Ernesto Delgado Gutiérrez. En la ceremonia de inauguración, oficiaron como padrinos el entonces Presidente de la República, Don Augusto B. Leguía, y la señora Josefina Gutiérrez de Delgado, madre del propietario. La Clínica Delgado cobró notoriedad nacional cuando, el 6 de marzo de 1932, el presidente Luis M. Sánchez Cerro fue conducido rápidamente a la clínica luego de un atentado contra su vida. Durante las cinco semanas en que el presidente estuvo convaleciente, cada día, el doctor Delgado emitía el informe sobre su estado de salud que era publicado en los medios locales. Se celebraron algunos “Consejos de Ministros” y durante su internamiento, la atención del país se concentró en lo que ocurría en la Clínica Delgado porque desde allí el presidente tomaba decisiones para gobernar al país. Durante los años cincuenta y sesenta, la Clínica Delgado se especializó en Ginecología y Obstetricia, época de su “apogeo” como maternidad. Lucienne Besse, esposa del doctor Delgado, impulsó, entre otras iniciativas, el ingreso de las monjas de Nuestra Señora de la Misericordia de la Tercera Orden Regular de San Francisco, conocidas como las “Hijas de la Misericordia”, para encargarse del área de Enfermería. La clínica tenía un anexo donde se atendían emergencias, accidentes, especialmente de gente con escasos recursos, a las que el doctor Delgado atendía gratuitamente, prueba de su filantropía y elevado sentido moral.

El legado del doctor Delgado

Siguiendo los deseos de su difunta esposa y en homenaje a ella, el doctor Delgado deja como legado a favor de la Cruz Roja Peruana, la Clínica Delgado de Miraflores. El legado comprendió la propiedad del terreno y la construcción en toda su integridad (instalaciones, menaje, equipos y demás accesorios). Luego de morir Ernesto Delgado, la Cruz Roja del Perú tomó a su cargo la institución hasta los años noventa, cuando cerró sus puertas. En el 2012 la Cruz Roja firma un acuerdo con Auna para construir una nueva clínica, con el objetivo de devolver a la comunidad una clínica con altos estándares de calidad. La Clínica Delgado renace dotada de la mejor infraestructura, tecnología de avanzada, modernos procesos y el mejor staff del país, que en conjunto garantizan un nuevo estándar en salud en el Perú.