Las várices de los miembros inferiores y su tratamiento

Las várices de los miembros inferiores y su tratamiento

Ihuru Island Maldives

Una várice se define como la dilatación de una vena, con pérdida de su función.

Las várices son el producto de una progresiva degeneración en la estructura de colágeno de la pared de las venas y/o de sus válvulas, lo que las lleva a una  dilatación crónica, donde éstas quedan además de dilatadas, tortuosas. Esta dilatación afecta el funcionamiento normal de las válvulas venosas, por lo que se pierde  la función y se produce una consecuente alteración en el flujo de la sangre en el sector enfermo.

Las várices son un problema no solamente estético, sino que se acompañan de una serie de síntomas, como dolor, cansancio de piernas, sensación de piernas pesadas, calambres, quemazón de pies, hormigueos, y, potencialmente representan la posibilidad de complicaciones como sangrado, flebitis, trombosis, embolias, eczemas, infecciones de piel y tejidos y úlceras.

Son más frecuentes en las mujeres que en los hombres en razón de 4 a 1. Pueden llegar a afectar a casi la mitad de la población femenina y son indudablemente la causa más frecuente de consulta en los centros de tratamiento de problemas circulatorios.

Qué es lo que provoca las várices?

 La enfermedad varicosa esta íntimamente relacionada a la estación de pie, por lo que se originaron desde tiempos remotos, cuando nuestros antepasados erguieron sus cuerpos y se sustentaron solamente en sus pies.

No hay una causa única. Son muchos los factores que favorecen el desarrollo de la enfermedad varicosa, el principal es la herencia genética; el factor familiar, está demostrado  que las várices son más frecuentes cuando alguno de los padres o abuelos las padece. Hay otros factores desencadenantes como el sobrepeso, los desórdenes hormonales, los embarazos, la vida sedentaria, así como el uso de anticonceptivos y el exceso de tiempo  en posición de pie o sentada. Ocasionalmente pueden producirse a consecuencia de oclusiones del sistema venoso profundo(trombosis venosa profunda) o por fístulas arteriovenosas congénitas.

Cuales son los síntomas más frecuentes?

Los pacientes se quejan principalmente de dolor en las piernas, que se presenta generalmente al final de la mañana y por la tarde, casi siempre con relación a prolongados periodos de pie, al trabajo en posición sentada o al excesivo trajín de casa. Se pueden presentar adormecimientos de piernas, sensación de pesadez y piernas cansadas, edemas, hormigueos, calambres y quemazón de plantas de pies.

Además los pacientes notan que coincidentemente las venas se dilatan y hasta pareciera que estuvieran a punto de reventarse.

Cuales son las complicaciones que se pueden presentar en los pacientes que padecen de várices?

Las complicaciones son varias, desde leves hasta las mas graves, siendo las mas frecuentes las flebitis y tromboflebitis, se pueden presentar trombosis, además  hemorragias secundarias a ruptura de la pared venosa, eczemas de piel con endurecimiento y oscurecimiento de la parte inferior de las piernas y los tobillos, celulitis e infecciones de piel y tejidos blandos, úlceras y hasta la posibilidad de embolias.

Existe tratamiento efectivo para las várices?

Sí, actualmente se dispone de diversas alternativas, dependiendo de las manifestaciones y de la evolución del problema varicoso del paciente, siempre es mejor iniciar el tratamiento lo antes posible. Entre las posibilidades que disponemos para el manejo del paciente, se dispone de medicamentos para mejorar la dinámica circulatoria y aliviar las molestias causadas por la insuficiencia venosa por la pérdida de función del sector venoso comprometido, esta claro que los medicamentos no van a eliminar las várices, pero si mejorarán la sintomatología.

Que hacer para prevenir la formación de várices?

Debe evitarse:

  • El exceso de peso.
  • Permanecer de pie por periodos prolongados.
  • En la medida de lo posible las píldoras anticonceptivas.
  • El uso de ropas muy ajustadas.

Se recomienda:

  • Hacer actividad deportiva en forma regular, pues la contracción muscular favorece el retorno de sangre al corazón.
  • Usar calzado adecuado, evitar tacos muy altos o planos.
  • Descansar con las piernas en alto.
  • Masajear con la palma de la mano desde el pie hacia el muslo para favorecer el retorno venoso.
  • Programas de gimnasia orientada a la dinámica circulatoria.
  • Consultar con un especialista.

foto mama-02
Por: Dr. César Carmelino – Cirugía Cardiovascular

About the Author
Joyce Barrantes