Lactancia materna: La hora sagrada

Lactancia materna: La hora sagrada

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La lactancia materna tiene muchos beneficios para la salud de la madre y el bebé. Como ya he mencionado en un artículo anterior, la leche materna contiene todos los nutrientes necesarios para el lactante durante los primeros 6 meses de vida. La leche materna protege contra la diarrea y enfermedades como la neumonía, y también cuenta con beneficios a largo plazo como la reducción del riesgo de sobrepeso y obesidad en la infancia y adolescencia.

Cuanto antes se inicie la lactancia, más rápido se podrá aprovechar sus beneficios. Por ello, suministrar leche materna al bebé durante la primera hora de vida se conoce como “inicio temprano de la lactancia materna”, de esta manera se asegura que el bebé reciba el calostro (primera leche) que es rico en factores de protección y nutrientes.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda iniciar la lactancia materna en la primera hora de vida. Para lograrlo él bebe debe de estar con su madre inmediatamente después del parto. Una vez que ya lloró y respira bien, se procede a secar el cuerpo del bebé con un paño suave de algodón a excepción de las manos. Para comenzar, se muestra al bebé a la madre y se lo acerca a la mejilla. La madre en este momento puede míralo y hasta decirle unas palabras al oído. Debemos de tener presente que es bebé va a buscar a su madre con la mirada para hacer el primer contacto, he ahí la importancia de mantenerlo cerca. Esta primera mirada va a permanecer en la memoria de la madre y el bebé logrando así iniciar un vínculo afectivo entre ambos.

Luego se coloca al bebé boca abajo entre los senos de la madre. Ambos deben estar desnudos para iniciar de esta manera el contacto piel a piel. El cuerpo de la madre sirve tanto como una incubadora para proporcionar calor y mantener la temperatura corporal, así como también un método para disminuir el estrés causado por el parto. El contacto piel a piel ayuda a colonizar la piel del bebé con bacterias de la piel de la madre. Se ha visto que esto reduce el riesgo de infecciones y evita el crecimiento de bacterias patógenas. Diversos estudios indican que el contacto directo con la piel de la madre ayuda a iniciar la lactancia materna y aumentar las probabilidades de mantener la lactancia materna exclusiva entre el primer y cuarto mes de vida, así como la duración total de la lactancia materna. Del mismo modo, se ha visto que los recién nacidos a quienes se pone en contacto directo con la piel de la madre parecen interactuar más con ellas y tienden a llorar menos.

Continuando en el pecho materno, el bebé está en el mejor momento instintivo y muy alerta e irá buscando el seno de su madre por los siguiente 30 a 60 minutos. He ahí que a este momento se le conoce como la “hora sagrada”. El bebé mediante movimientos de arrastre ira buscando el seno de su madre y se guiará por el olor de sus manos llenas de líquido amniótico, cuyo olor es similar al olor del pezón de la madre. Durante este momento la madre debe de abrazar a su bebé, mirarlo, hablarle y alentarlo a que siga buscando su pecho, de esta manera comenzara a secretarse una hormona llamada oxitocina. Esta hormona, también conocida como la hormona del amor, ayuda a hacer que la leche comience a fluir.

Una vez que el bebé logra encontrar el seno materno e inicia la lactancia materna se debe de mantener al bebé en pecho hasta que termine de lactar. Al iniciar la succión el cuerpo de la madre continúa secretando oxitocina que ayuda a la expulsión de la leche. Esta hormona también contrae el útero de la madre facilitando que este regrese más rápido su tamaño y disminuya las hemorragias. Este momento de inicio temprano de la lactancia materna traerá consigo muchos beneficios nutricionales, inmunológicos y psicológicos para el recién nacido.

Tengamos siempre en cuenta que el pecho alimenta, calma, da amor y seguridad.
Exijamos estar con nuestros bebés durante la primera hora de vida y logremos iniciar la lactancia materna.

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Por: Lic. Monica Giacchetti Vega – Nutricionista Pediátrica

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Carola Dongo